Marcelo D. Ferrer





Marcelo Daniel Ferrer

Contador público, licenciado en economía, profesor de literatura, escritor.



Buenos Aires - Argentina
17/07/1957





SI AMAR ES




Si amar es un latido inconsciente en ese lugar
Entre las costillas y la espalda
Que se agudiza aún más por la distancia.

Si amar es esta necesidad inmaculada
De gozar por un instante la paz de tu mirada.

Si amar es dártelo todo
Y que me parezca nada.

Si amar es perderme en la jungla bajo tu vientre
Sintiendo que beso tu alma.

Si amar es darte espacio para que recuperes el aire
Y esperar en calma tu regreso a casa.

Si amar es libertad
Fortalecida en confianza.

Si amar es verte a lo lejos, distraída en nada.
Y admirarte como cuando estás concentrada.

Si amar es esta sensación
De volver a creer en mi ángel de la guarda.

Si amar es fusionarme a vos
Con sólo aspirar tu perfume sobre la almohada.

Si amar es extrañarte tanto
Hasta que se me caigan las lágrimas.

Si amar es aún desearte en el infinito momento
En que estás a mi abrazada.

Si amar es todo esto y todo lo demás
Que mi inspiración no desgrana,

Gracias
Por ser mi amada.





ELLA, CUANDO ERA MÍA




Ella sonreía
Y al filo de la noche era orquídea.
Sostenme mientras bailo -me decía-
Y mis manos empecinadas en desvestirla.

Ella gemía
Y un aroma a lirios todo lo invadía.
Fusiónate a mi centro -me decía-
Y espasmódicos placeres la retorcían.

Ella dormía
Y las alondras le silbaban nanas vespertinas.
Te quiero más que a mi vida -le decía-
Y ella, en sueños, lo repetía.

Ella lucía
Del arco de mi brazo asida.
Hay armonía en nuestros pasos -me decía-
Y una radiante ternura nos envolvía.

Ella... cuando era mía:
Plasma que mi alma suspendía.
-¿Eres feliz?-, me decía
Y de tan feliz que era, casi fallecía.





LA CARNE TRÉMULA




Condené mis labios a tus senos
Recorrí los tuyos con mis dedos.
Hundí mi vientre en tu vientre
Soltaste tus muslos ardientes.

Sensibles contactos de mi saliente
Abrieron senda en tu vertiente
Rojas paredes y delicados dobleces
Cobijaron mi vigor y temple.

Abandonados al instinto inconsciente
De acaparar caricias imprudentes,
Saboreamos el néctar complacientes
De nuestros incausados ríos surgentes.

Nació un suspiro que preludió placeres,
Acaparamos brisas cual amaneceres,
De la mano de un ángel dejamos el suelo
Para flotar libres por los umbrales del cielo.

Oh dulce dama encaramada
En sutiles formas inmaculadas...
Rozas mi piel con tu piel aterciopelada
Y se rinde ante ti mi viril espada.





CARICIAS




¿Te han acariciado sin rozarte la piel?

Irradia el ser destellos,
¿Humanos?
Inmanejables... irrazonables.
Suspiros enérgicos del material...
Del que está hecha la vida.

¿Qué insubordina tanta magia dormida?
¿Borrascas de otras vidas?
¿Es la sabiduría del alma
Irrumpiendo la monotonía?

Inanunciado anónimo segundo
Que une el origen y el fin y el todo
Desbordando destellos
Que decapitan las astas agudas
Del portal de la piel.

Brilla la mirada
Se tensa la palma morando su entraña,
No roza sustancia.
Acelera el ritmo el pecho...
Se detiene el tiempo.
Alguien,
Lejos,
Toca tu cuerpo.





HACERTE EL AMOR




Hechizado de blanquecina magia
A orillas de tu presencia,
Se pasan las horas en que me moras
Entre rojos intensos de pasión.

Te dibujo informe en el aire
Saturado de esencias
Y de las sordas voces de nuestra respiración.

Consecuente placebo
Llegar con mis dedos a cada rincón
Impulsado por latidos inconscientes del corazón.

Y vuelta a contornearte
Buscando las formas que más me unen a vos
Mientras los labios se prodigan besos
Bebiéndonos.





DOCILIDAD Y REBELDÍA




"El destino tiene dos maneras de herirnos:
Negándose a nuestros deseos... o cumpliendo los de él.
Sin embargo, podemos rehusar a aceptarlo tal y como se nos presenta".

Desde aquellos primeros días de la razón,
He sido un espectador de la vida.
A veces mirando al mundo girar
Desde mi dócil pesadumbre pueblerina...
Tantas otras,
Observándolo desde el lugar reservado a las águilas;
Elocuente, transgresor, actor
O simplemente un sensible soñador...

Sin embargo,
Cuando vuelvo al pasado trayendo recuerdos a mi mente vaga,
Sólo llegan hasta ella los momentos de audacia,
Con algún esfuerzo logro capturar la chatura rutinaria.

Con todo, de cada cosa aprendí algo
Todo conspiró, vista, razón y omisión.

Me modelaron del sutil modo
Que tienen los artistas desde sus dones,
O a golpes de chocar con las formas
Con que los paradigmas modelan las razones.

Del modo en que viví,
Del modo en que siga viviendo
Y del modo en que algún día muera,
Seguiré pensando que ese es el sentido de mi vida,
A veces la docilidad, a veces la rebeldía.

Pero si por los errores y aciertos cometidos,
Pudiera llevarme al más allá un trozo de acá,
El amor y el odio me llevaría,
Porque ambos, como la docilidad y la rebeldía,
Serán mis extremos en vida.

En ese viaje final pondría...
De un lado a la persona que hice feliz
Hasta los huesos con mi hidalguía.
Del otro,
A quien mortifiqué en lo profundo del alma
Con mi cobardía.





BESOS EN LABIOS DEL ADIÓS




¡Hasta que nos volvamos a ver!

Frase del desgarro amoroso
Repetida de labios en besos del adiós
Y adiós es eterna resignación,
Soledades que invaden contornos
Anochecidos en caricias,
Cauces opuestos naufragados de pasión.

Dudas en el alma siembra el adiós,
Cóctel de añoranzas,
De vacíos extraños al quedarme sin vos.
Si al extender mi mano pudiera tocar tu amor
Y modelar tus labios en besos de encuentro,
Sería yo del leve viento hacia tu candor...

¿Qué daría por un segundo más antes del adiós?
¿Qué daría por esa ración de ti
Que decapita soledades de la carne
Elevándome al cielo en alma y corazón?
Qué daría por la pizca eterna que encierran tus silencios,
Por un trozo de la magia que retuerce entrañas
Y musita palabras no pensadas...
Qué daría por el regreso a la tibieza de tus brazos
O de nuestros pasos descalzos a la habitación.

Vacíos poblados por la desazón.
Luego,
El adiós.





DEJARSE LLEVAR




Si la tarde cae o se levanta,
¿No da igual?

Hay razones pensables
Para que esta bella soledad
Sature de encantos esta tarde
Y su pausado andar.

La espontaneidad arrasa
La consistencia del tacto,
Se masifica el espíritu
Con la tarde que apenas cae.

La penumbra nos borronea la vista,
En abstracto, se conectan las almas,
Tu vestido... mi camisa,
Comienza el dulce juego de caricias.

Si soltar pasiones es fusionar en éter corazones,
Piel, pollera y pantalones
Que dormiten fuera los rosales
O que el tilo mude sus amarillos invernales
Que anochezca
Que amanezca
Que se sature el aire del roce incansable de tocarse
¿Hace eso la diferencia al expresarse?

Fusionar y dejarse llevar...
Calentar el aire y flotar,
Buscar una huella en tu cuerpo
Y comenzarla a andar...
Amarnos en esta tarde de caída leve pero magistral
Hasta que el ángel de esta tan complaciente soledad
Nos diga que hemos a la tierra de regresar.





CUERPO Y ALMA




Inesperadamente, en un oasis luego del placer,
Me preguntaste sobre lo importante:
Esa impredecible forma en que alguien
Trasciende las sensaciones del cuerpo,
Y con la pureza que tiene lo bello,
Enciende en nosotros un fuego.

A veces quedo sin palabras
Y parecen eternos mis silencios.

Hace tiempo, cuando sólo eras un presentimiento
Y nada más podía vislumbrar en letras tus pensamientos.
Mucho, pero mucho antes
De que empaparas mi alma con lo que ahora siento,
Me hiciste la misma pregunta que respondí,
Como ahora, con un silencio.

¿Cómo explicarte un sentimiento?

Hay sensaciones que enmudecen los labios
Y estallan dentro con la fuerza
De una revelación que nos invade el cuerpo.

Nacen donde tú dices,
En lo profundo del corazón.
Y son simples y nobles sentimientos
Que escapan de todo entendimiento.

Ahora, al caer la tarde, te pienso.
Te renuevo en mi mente
Con la piadosa aspiración de volver a tenerte.
Encontré la respuesta que antes remplazó el silencio.

No hay una división entre mi cuerpo
Y lo que tú has puesto en mi corazón.
Es imposible separar tus labios
Y mis labios del beso que desde
Lo profundo de mi ser te doy.
Desearte desde los impulsos incontenibles
Que nacen en el instinto del hombre que soy,
Es también desearte con la pureza que ahí puso Dios.
¿Cómo podría separarte en cuerpo y en alma,
O entregarte mi cuerpo y no darte mi alma
Sin dejar de ser lo que por ti soy?

Todo tiene una explicación,
Hasta este sentimiento que nació
El día que tu cuerpo se apareció.

Tan seguro de esto que te digo estoy,
Que cuando el tiempo pase dejando sus marcas
En la piel y en los huesos de nosotros dos,
Te seguiré queriendo
Con la misma firmeza que te quiero hoy.

La respuesta es simple:
Es amor... amor.





DESPEDIDA




Y por ese sendero
Donde nuestro amor juramos
Volveremos a caminar...
Sin tomarnos de la mano,
Mirando hacia abajo,
Casi sin hablar.

Donde la naturaleza viva
Con su canto
Querrá hacernos soñar.

Pero lo que antes dijimos
Ya no se repetirá,
Pues no somos los mismos
Que antes por aquí pasaron,
Sellando con un beso,
Lo que hoy destruimos
Sin ni siquiera hablar.





AMORES OLVIDADOS




Cuando el tiempo tenía alas
Y se nos volaba de entre las manos,
¡Oh Dios, cómo añoraba estar a tu lado!

Tu energía me desbordaba,
Tu voz me acariciaba sin que dijeras nada,
Y tus labios, tus labios y tus manos.

Desde ti y por ti, el amor se ocupó de mí,
Más él se resignó en nosotros
Cuando ambos dejamos de apreciarlo.

Cuando decidimos rescatarlo,
Sin aviso se había marchado,
Nunca dijo qué caminos había tomado.

Los dos nos quedamos inmóviles y desamparados,
El amor, ¡nuestro amor!, había terminado.

Cuando el compartir dejó de ser nuestro espacio común,
Y errantes paseamos el alma por el mundo,
Un solo segundo fue demasiado.
Hasta la presencia era ausencia
Y las miradas sólo indiferencia.

De qué sutil modo nos abandonamos,
De qué cobarde modo nos resignamos.

Como mendigos ahora estamos,
Buscamos el amor cada cual por su lado
Muy tarde tomamos nota
De que aquel amor que se nos fue,
Nos ha dejado un recado...

"Benditos quienes valoran el privilegio de amar y ser amados y
Que, a pesar de las tormentas, se mantienen amarrados".





LA MUERTE




En la batalla de la vida
Sobre lo inerte
Queda sabido,
Ganará siempre la muerte.

Un vendaval se llevó mi ilusión.
Viento helado que transporta a la muerte con su hoz
Dejando cuerpos sin su alma
Que más de la tierra ya son.

Quedan aquí desolados corazones
Que la impotencia quebró
Para que también la muerte un día...
Venga y los parta en dos.

Pasa el viento arrancándonos la vida
Desparramando pedazos de ilusión.
Pasó la muerte,
Y aún en mi vigilia,
Lo mismo te llevó.

El triunfo de la vida es un espejismo inútil,
Alarga el letargo insano del inexorable final.
Y mientras nos destroza la agonía,
La muerte, a veces lenta,
No parece tener piedad ni complacencia.







Marcelo D. Ferrer


SI ALGUNA VEZ

Si alguna vez alguien llegara a la puerta de tu vida
Y en sus ojos vieras o en sus actos sintieras
Que puedes confiar en él,
Aún luego del temor a lo desconocido,
O aún después del tedio de conocerlo,
Déjalo entrar.

Si alguna vez alguien conocido se parara frente a las puertas de tu corazón
Y al mirar sus ojos vieras
Un brillo que nunca antes habías visto,
Tan luego de la impresión de conocerlo
O el tedio de haberlo conocido,
Déjalo entrar.

Si alguna vez has pensado que el amor no pudiera sorprenderte ya
Y aún luego de haberte sorprendido,
De ese amor hubieres salido vencido,
Permítete amar,
El amor no está vencido
Y querrá sorprenderte igual.

Si alguna vez imaginaste tu soledad viendo allí tu destino,
Mientras te esfuerces en seguir imaginándola,
Ese al fin será.

Si alguna vez has rehusado enamorarte para no herirte ya nunca más,
Con cada amor que dejas pasar,
Una herida profunda y perpetua a tu alma harás.
La duda, la duda y el resentimiento te invadirá.

Si alguna vez el amor te inmovilizó
Y finalmente te dejaste estar,
Busca en el bolsillo del saco de tu alma la llave de tu libertad
Y entrégate vital al amor que todo lo puede y todo lo da.

Si alguna vez el fantasma de la decepción hiciera nido en tu mente,
Múdate al corazón,
Allí está la felicidad.

Si alguna vez pensaras que cerrando los ojos dejará de existir el mar,
Piensa
Al abrirlos, todo estará igual.
Mantén tus ojos abiertos y pon la esperanza en tus labios,
Una sonrisa en tu cara habrá
Y si entregas tu corazón y el amor en ti se vuelve a instalar,
Cuando al fin estés con él,
Donde había un mar un cause de camelias habrá.

Si alguna vez has pensado que puedes resignar el placer de lo sentido y de lo vivido,
Y el recuerdo y el olvido,
Y una estrella del cielo o un cisne en un lago escondido
La poesía del viento y las lágrimas y la risa y tu dolor en el pecho
Y hasta tu estómago retorcido,
Y la voz de él diciéndote y sus manos acariciándote,
Y la alegría de su risa,
Y los colores que a través de sus ojos se dejan ver.

Y unas gotas de lluvia en tu cara y la mano de él que seca tus lágrimas,
Y un abrazo desde el alma y su presencia que sin decir nada te acompaña
Y su respiración en tu pecho y el sabor de unos labios
Y la belleza de morir enredados
Si alguna vez has pensado que todo esto lo tienes vedado,
Piensa en ti.

No busques la perfección en lo imperfecto,
Ni el olvido en lo perpetuo...
Busca el amor y deja que sea.







Marcelo D. Ferrer


CUANDO ME VAYA

Llegará el día en que me vaya.
Que nadie sienta pena en mi despedida,
De nada puede jactarse la muerte,
Cuando es de quien ha gozado tanto la vida.

Si algo de mí habrá de quedar
No existirá un final,
Ella sobre mí no ha de triunfar.

Por ello, con extremo cuidado marqué
Las huellas de mis pasos,
Para que cuando ya no esté,
Volviendo sobre ellas hallen lo que aquí dejé.

En un lugar en el medio del todo,
Donde late el amor y se quiebra el odio,
Queda la simpleza que puso a mi alma
En concupiscencia con otras almas.
Quien la descubra,
Podrá ver su mirada en otras miradas,
Su risa en el común de las risas,
Y en las miserias ajenas sus propias fallas.

Para quienes transparenten su corazón
Y no teman rasgarse la piel con las vicisitudes del amor,
Queda aquí la dicha de ser amados con pasión.

Dejo señalado el camino a la esperanza
Para quienes anden por el mundo con una sonrisa
Con el poder de conquistar en otros su risa.

Para quienes vengan detrás de mí
Hasta el umbral en el que se escurre la vida,
Dejaré señalado el sendero del amor
Como prueba de que sí existe Dios.

Y para quienes pierdan la alegría por no interpretar
Con simpleza las cosas de la vida,
Dejaré marcado el sendero que les quite la decepción,
Y sepan que sí hay una razón para alabar al creador.

Como la felicidad es al fin una decisión
Y con sólo proponérselo se alcanza tamaña bendición,
Queda aquí el coraje que doblega toda frustración.

Finalmente quedará también aquí
El sutil modo en que me hablaron los sentidos,
Que inspiraron los versos
Que con ustedes he compartido.

Como nada de lo que dejo lo dejo escondido,
Quien lo quiera lo tendrá consigo,
Entonces
Habré vencido.





Reseña biográfica

Marcelo D. Ferrer nació el 17 de julio de 1957 en la República Argentina, ciudad de La Plata, Provincia de Buenos Aires.

Los inicios como escritor datan de 1985 al iniciarse como asistente de la Revista Notarial del Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires (Revista Técnica Notarial con sección cultural).

Allí publica ensayos, poemas y cuentos cortos con el seudónimo de Mc Litton, esta tarea se desarrolló durante tres años. Gana concursos literarios del Gran La Plata y de la propia revista.

Durante la década de los 90 suspende su actividad como escritor y se dedica plenamente a su trabajo como contador público y licenciado en economía.

No obstante, publica esporádicamente algunos escritos en diarios de su ciudad, La Plata.

La actividad la retoma a pleno a fines de 2000, editando su primer libro, septiembre de 2001 'Poemas, historias y reflexiones', estudio Kobus de la ciudad de La Plata. La primera edición es de mil ejemplares agotándose rápidamente, en la actualidad se encuentra una segunda edición de dos mil quinientos ejemplares. Durante 2001 y lo que va de 2002 sus escritos han sido editados por numerosas revistas virtuales y sitios dedicados a la literatura en la web.













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